Georgetown, la capital de Guyana, es una ciudad diferente a cualquier otra de Sudamérica. Construida por holandeses y británicos a orillas del océano Atlántico, en la desembocadura del río Demerara, conserva edificios coloniales de madera, amplias avenidas bordeadas de árboles y canales que recuerdan su origen neerlandés. Buena parte de la ciudad está por debajo del nivel del mar en marea alta y se protege gracias a un largo dique. Si te preguntas qué ver en Georgetown, en esta guía encontrarás sus lugares imprescindibles, algunas excursiones cercanas y consejos prácticos para la visita.
La ciudad fue fundada en el siglo XVIII y cambió de manos entre holandeses, franceses y británicos. En 1812 recibió su nombre actual en honor al rey Jorge III del Reino Unido. Los holandeses, expertos en ganar terreno al mar, construyeron los canales y el sistema de drenaje que todavía hoy mantiene la ciudad a salvo de las inundaciones. En el siglo XIX se levantaron muchos de los edificios de madera que dan a la capital su aspecto tan característico, a menudo apodada «la ciudad jardín del Caribe».
Es el edificio más emblemático de la ciudad y una de las iglesias de madera más altas del mundo, con unos 43 metros de altura. Su estructura neogótica, pintada de blanco, fue terminada a finales del siglo XIX. El interior, con su techo de madera y sus vidrieras, es igual de impresionante.

Este edificio neogótico de madera, con torres y detalles ornamentales, es otro de los grandes ejemplos de la arquitectura colonial de Georgetown. Aunque ha necesitado importantes trabajos de restauración, sigue siendo uno de los edificios más fotografiados de la ciudad.
De estilo neorrenacentista y construido a mediados del siglo XIX, es uno de los pocos edificios coloniales de la ciudad levantados sobre cimientos de ladrillo y hierro. Se encuentra en el centro, junto a la plaza que conmemora la independencia.

Su gran estructura de hierro, con una torre del reloj que se ha convertido en símbolo de la ciudad, alberga uno de los mercados más grandes y animados del país. Aquí se vende de todo: frutas tropicales, especias, pescado, ropa y artesanía. Es un lugar perfecto para observar la vida cotidiana, aunque conviene visitarlo acompañado y vigilar las pertenencias.
El dique que protege la ciudad del océano se ha convertido en un paseo muy popular, especialmente los domingos por la tarde, cuando las familias se reúnen para pasear, comer y disfrutar de la brisa marina. El paseo junto al malecón es uno de los mejores lugares para sentir el ambiente local.
Este amplio jardín alberga estanques con nenúfares gigantes, árboles tropicales y aves de todo tipo. Su gran atracción son los manatíes que viven en sus canales y que a veces se acercan a la orilla. Junto al jardín se encuentra el zoológico nacional.
Un pequeño y cuidado jardín en el centro de la ciudad, con plantas tropicales, fuentes y un ambiente tranquilo, ideal para descansar del calor.
Reúne colecciones sobre la historia natural, la geología y la cultura del país, incluida una réplica de un perezoso gigante prehistórico.
Dedicado a los pueblos indígenas de Guyana, este museo, situado en una casa colonial, expone objetos, herramientas y artesanía de las distintas comunidades del país.
Georgetown es una ciudad con carácter propio, a medio camino entre Sudamérica y el Caribe. Conocer qué ver en Georgetown es el mejor punto de partida para descubrir Guyana antes de adentrarse en la selva y las grandes cascadas del interior.
La capital ofrece una gastronomía tan diversa como su población. Encontrarás pequeños restaurantes de roti y curry, puestos de pollo frito, locales de comida china con estilo guyanés y restaurantes criollos donde probar el pepperpot o el cook-up rice. Para tomar algo, los bares con música de soca y calipso son una buena opción, siempre con precaución por la noche y moviéndote en taxi.
La catedral de San Jorge, el mercado de Stabroek, el malecón y el jardín botánico.
Porque es una de las iglesias de madera más altas del mundo, con unos 43 metros.
Sí, en los canales del Jardín Botánico.
Con precaución: evita caminar de noche y vigila tus pertenencias.
Uno o dos días son suficientes para lo esencial.
Porque fue construida por los holandeses, que crearon un sistema de drenaje para proteger la ciudad del mar.
Kaieteur en avioneta, paseos por los ríos Demerara y Essequibo y visitas a comunidades indígenas.
El dique que protege la ciudad del océano y que se utiliza como paseo marítimo.
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