Ulán Bator es una ciudad de contrastes: rascacielos de cristal junto a monasterios budistas, avenidas colapsadas por el tráfico y, en las laderas, barrios enteros de gers. Aunque muchos viajeros la ven solo como punto de partida hacia la estepa, la capital de Mongolia tiene mucho que ofrecer para entender la historia y la cultura del país. Si te preguntas qué ver en Ulán Bator, en esta guía encontrarás sus visitas imprescindibles, excursiones cercanas y consejos prácticos.
Antes llamada plaza de Sükhbaatar, es el corazón de la ciudad. Está presidida por el Palacio de Gobierno, con una gran estatua sedente de Gengis Kan flanqueada por sus sucesores. En el centro de la plaza se alza la estatua ecuestre de Damdin Sükhbaatar, héroe de la revolución de 1921. Es el mejor lugar para empezar a recorrer la capital.
Inaugurado recientemente, este moderno museo recorre la historia de los pueblos de la estepa, desde los imperios hunos y túrquicos hasta el Imperio mongol y sus sucesores. Sus colecciones de armas, joyas, sillas de montar y objetos cotidianos ayudan a comprender la magnitud de aquel imperio.
Complementa perfectamente la visita anterior. Sus salas dedicadas a los trajes tradicionales de los distintos grupos étnicos y a la vida nómada son especialmente interesantes para quien va a recorrer el país después.

Es el monasterio budista más importante de Mongolia y uno de los pocos que sobrevivió a las purgas religiosas de la década de 1930. En su templo principal se alza una estatua de Avalokiteshvara de unos 26 metros de altura, cubierta de pan de oro. Si llegas por la mañana, podrás escuchar a los monjes recitar sus cánticos, una experiencia muy especial.
Rodeado de edificios modernos, este antiguo complejo de templos conserva una notable colección de arte budista, máscaras ceremoniales de la danza tsam y esculturas. Es un pequeño oasis de calma en pleno centro.
Residencia del último monarca de Mongolia, el Bogd Kan, líder religioso y político a principios del siglo XX. El complejo combina templos de estilo chino con un palacio de estilo europeo que alberga objetos curiosos, como un ger cubierto con pieles de leopardo de las nieves y una colección de animales disecados.

Situado sobre una colina al sur de la ciudad, este memorial de época soviética ofrece las mejores vistas panorámicas de Ulán Bator. Tras subir sus escalones se contempla la ciudad, el río Tuul y las montañas que la rodean. Es ideal al atardecer.
Conocido popularmente como el «mercado negro», es el mayor mercado de la ciudad. Aquí se vende de todo: ropa, sillas de montar, piezas de ger, botas tradicionales y recuerdos. Es un buen lugar para comprar un deel, el abrigo tradicional mongol, pero conviene vigilar las pertenencias.
No te vayas sin asistir a un espectáculo de canto difónico o khöömei, reconocido por la UNESCO, acompañado del morin khuur, el violín con cabeza de caballo. Los contorsionistas y las danzas tradicionales completan una velada muy recomendable.
Mongolia es uno de los grandes productores mundiales de cachemira. En la capital encontrarás tiendas de fábrica con prendas de calidad a precios más bajos que en Europa.
Ulán Bator es la mejor introducción al país: en pocos días podrás pasar de un monasterio budista a un museo de historia imperial y a un concierto de canto difónico. Ahora que sabes qué ver en Ulán Bator, tienes el punto de partida perfecto para tu aventura. Más información en la web oficial de turismo de Mongolia.
Entre uno y dos días bastan para ver sus principales monumentos, museos y el monasterio de Gandan.
La plaza de Gengis Kan, el monasterio de Gandan, el Palacio de Invierno del Bogd Kan, el Museo Nacional de Gengis Kan y el mirador de Zaisan.
En general sí, aunque conviene vigilar las pertenencias en mercados y zonas concurridas, sobre todo en el Naran Tuul.
Por su altitud, cerca de 1.350 metros, y su clima continental extremo, con inviernos en los que se superan los -30 ºC.
En espectáculos de música y danza tradicional que se programan casi a diario en temporada alta en teatros del centro.
Prendas de cachemira, un deel tradicional, botas mongolas, fieltro artesanal y figuras de morin khuur.
El Parque Nacional de Gorkhi-Terelj, la estatua ecuestre de Gengis Kan y el Parque Nacional de Hustai son las más populares.
El aeropuerto internacional Gengis Kan está a unos 50 kilómetros; lo más práctico es un traslado privado o un taxi.
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